El Palau de Margalef fue el escenario perfecto para Catty y Rubén. Una pareja joven, discreta y con un estilo que se notaban en cada detalle de su gran día. Vivimos momentos de emoción muy de verdad durante la ceremonia, que luego dieron paso a una fiesta en su justa medida, cuidada, cercana y muy disfrutada por todos. Una celebración impecable de las que da gusto recordar y, sobre todo, grabar.