Cristina y Albert vivieron un día inolvidable que empezó con una ceremonia religiosa espectacular y muy emotiva en pleno corazón de Lleida. Tras el «sí, quiero», la celebración se trasladó al Molí del Duc, donde el ritmo no paró ni un segundo: música en directo para abrir boca, un banquete lleno de sorpresas y una fiesta brutal que cerró un día impecable. ¡Qué energía tan increíble de principio a fin!